A poco coquetas que seamos, a todas nos hace ilusión vernos vestidas de novias. Incluso a mí, que no me hacía ninguna ilusión, porque en general el vestido de novia de toda la vida no me gusta nada, cuando me probé el primero, adecuado a mí, me emocioné, porque yo, que nunca me veo especialmente deslumbrante con nada, me veía hasta guapa! supongo que nos pasará a todas…
Por aquí he leído consejos muy buenos a la hora de ir a elegir vestido. Yo sólo añadiría que no vayáis con mucha gente, y que quien vaya, os quiera mucho y no tenga pegas en decir lo que os va bien de verdad o no (y que tampoco salga con críticas que no vengan a cuento, ya sabéis a qué me refiero)
Y quizá advertir (por si no lo sabíais, como era mi caso), que normalmente, en las tiendas de novia no hay muchas tallas de un mismo vestido, y en especial, casi nunca hay un vestido de prueba con talla para las que llevan una 44 en la ropa de calle (que traducido en tallaje de novia, es una 48) como era mi caso; con lo que los vestidos que te dan para probarte casi nunca te abrochan y no puedes ver cómo quedan bien del todo. Y si lo hay, mi opinión es que es de alguna novia descontenta que, por la razón que sea, al final ha acabado dejando el vestido en la tienda (cuidado con que intenten encajarte un producto así). Aunque en mi experiencia, el problema de la talla sólo es el aspecto que da al probártelo, porque cuando luego te lo pruebas en tu talla,queda perfecto. Pero ya te vas de la tienda con la idea de que debes ser la novia más gorda de mundo
También desaconsejaría dejar la tarea del vestido en alguien conocido o con algún tipo de compromiso; porque si después hay problemas con el vestido, el reclamar o poner mala cara ante el resultado resulta muy doloroso. Y para evitar los mayores problemas posibles:
1. Intenta que todo quede bien claro. Si el modelo que eliges lo quieres con alguna modificación (tejido, porque lo hay en varios; forma del escote, etc) déjalo muy claro, casi mejor por escrito, con algún boceto y con todo bien apuntadito. ¿Por qué? Porque te puedes encontrar conque a un mes de tu boda vas a probarte y sí, el modelo base es el mismo, pero para nada es el vestido que TÚ pediste. Yo pedí un cambio de tirantes atados al cuello por tirantes camiseta y en raso (era eso u organza), y vino un palabra de honor en organza. El vestido era muy bonito, pero yo no me veía para nada.
2. En caso de que te ocurra eso, NUNCA TE CONFORMES SI NO TE GUSTA. El hartón de llorar que te puedes pegar no está justificado en ningún caso. Las reglas de todo comercio serio es que pagues por lo que pides, no por un sucedáneo, resultado de un error o despiste. Por eso, si lo tienes por escrito, y dibujado mucho mejor, que no es la primera que le van con la milonga de que ‘eso’ es lo que ella había pedido (no fue mi caso). Pero los hay. Y aunque lo recomendable es ir por el vestido con muchos meses de antelación, no os preocupéis, porque un vestido nuevo (o reformado) está hecho en 15 días. Lo que pasa es que bueno, ellos tienen que programar la producción y eso, pero que vamos, que no os preocupéis, que si alguien mete la pata os tienen que dar una solución. No estamos hablando de un vestidillo de 30 ni 50 euros.
3. No estás sola! si te ocurre algún marrón así, recurre a los foros de novias, donde hay muchas chicas pasando por lo mismo que tú. A mí de hecho me ayudo una compi forera que llevaba mi mismo modelo y tambien habia tenido movidas (no en la misma tienda). Menos mal que me lo contó!
Disfrutad de la elección estando preparadas, que nadie intente aprovecharse de que como una va con tanta ilusión algunas cosas se nos pueden escapar. Mucho ánimo!!
viernes, 25 de enero de 2008
¡Cuidado con las pifias en los vestidos
en 3:15
Etiquetas: Articulos de interes
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